Medioambiente


Estamos viviendo momentos decisivos

La pausa en las actividades humanas a instancias de la pandemia del COVID 19 explicitó el impacto ambiental de una sociedad basada en el uso de combustibles fósiles.

Reducción de la contaminación atmosférica en las principales ciudades argentinas durante los primeros meses del confinamiento por COVID 19:

El momento de actuar es ahora.


El predominio de la energía fósil nos trajo hasta aquí:

  • Los cambios meteorológicos amenazan la sostenibilidad de la producción de alimentos.
  • El aumento del nivel de los mares incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas.
  • La concentración de gases de efecto invernadero se encuentra en niveles que ponen en riesgo la sostenibilidad de la vida humana y de miles de especies que se extinguen día a día.
  • Los bosques nativos se destruyen irremediablemente.
  • El calentamiento global produce daños ambientales irreversibles.
  • La modificación del clima altera los ecosistemas y destruye el hábitat de la fauna salvaje que se ve obligada a migrar hacia nuevos sitios, favoreciendo la propagación de virus y bacterias hasta ahora desconocidos en humanos.

La vida humana no precisa destruir el planeta para desarrollarse.


La energía solar mejora nuestra huella de carbono.

La huella de carbono refleja el impacto de nuestras actividades en la emisión de dióxido de carbono (CO2), uno de los principales causantes del efecto invernadero.

La energía eléctrica generada en Argentina es fuertemente dependiente de los combustibles fósiles. Dos tercios de esta energía se produce en centrales térmicas alimentadas a gas, petróleo o carbón, por lo que cada kilowatt que nos llega a través de la red de distribución acarrea la emisión de grandes cantidades de CO2. Reemplazarla por energía solar generada en nuestros hogares reduce drásticamente el impacto ambiental de nuestras actividades diarias.

Matriz de generación eléctrica argentina.
Indica el origen de la energía eléctrica que nos llega a través de la red.

Reemplazar la energía que nuestro hogar consume de la red eléctrica por nuestra propia energía solar equivale a plantar 250 árboles cada año.


¿Por qué la generación solar propia es la mejor solución?

  • El sol es una fuente de energía inagotable y limpia.
  • La tecnología fotovoltaica produce energía sin emitir CO2.
  • Los paneles solares compensan el CO2 generado durante su fabricación en menos de un año.
  • La generación propia domiciliaria (llamada generación distribuida) genera la energía en el mismo lugar donde se va a utilizar, evitando así las pérdidas producidas al transportar la energía desde las centrales generadoras a los puntos de consumo (pérdidas en cables, transformadores, etc.).
  • Cuando generamos nuestra propia energía estimulamos la conciencia ambiental en nuestras familias, amigos y vecinos.
  • Es una herramienta para lograr que nuestro paso por el mundo tenga consecuencias favorables.

¿Vamos a dejar un mundo mejor que el que recibimos?

Dar un paso hacia las energías renovables es cuidar el planeta para nosotros, nuestros hijos y las futuras generaciones.

Lideremos esta transformación.